Acabo de empezar un libro que estaba deseando leer. 1Q84, de Murakami.
Realmente no sabía mucho sobre él, ni tampoco había leído antes al autor, pero casi toda referencia que me encontraba de él me incitaba a leerlo: Cada vez que lo veía en una librería, su portada me hacía refrenarme un poco. Supongo que ese título impronunciable (a no ser que se deletree) me retaba a pedirlo. La referencias a Murakami siempre positivas y la denominación hacia su persona como "autor de culto" me hacían plantearme si yo estaría hecha para leerlo, y lo que es más, disfrutarlo. En resumen, cada vez que me encontraba con él me preguntaba si no me estaría perdiendo algo realmente bueno, así que por fin lo pedí para mi último cumpleaños.
El primer capítulo, no sé si exagero si digo que la primera página, me ha cautivado. Y además me ha hecho encontrarme con una vieja palabra, que hacía muchísimo que no leía: Plúmbeo.
PLÚM-BE-O. ¿Se puede ser más perfecto?
Plúmbeo: Del plomo. Que pesa como el plomo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario