sábado, 30 de junio de 2012

El café del sábado


Hace poco hice un pequeño ejercicio mental: Intentar responder a la pregunta:

¿Qué cosas me hacen feliz? 

Las respuestas que me vinieron a la cabeza podrían haber ido dirigidas a destinos de vacaciones, reuniones con amigos o familiares, cualquier momento de estar con mi hija, etc, pero, al plantearme la pregunta, recordé la escena de la película "Amelie" en la que se se describen los raros (y cotidianos) gustos de la protagonista, así que en ese tipo de momentos me quedé: El café del sábado, el primer desayuno de la semana sin prisas, en casa, cuando ya es fin de semana pero todavía lo tienes entero por delante para disfrutarlo, planificarlo, gastarlo como más te plazca. El momento que siempre disfruto de la semana.

De los desayunos en casa de mis padres ha pasado mucho tiempo y son distintos a los de ahora. El pasarme una hora delante de la taza vacía en la mesa de la cocina, leyendo una revista que alguien (yo nunca fui) subía del puestecillo junto con el pan o las charlas interminables con mi hermana (y sufriendo las protestas de mi madre cada vez que pasaba por delante: "La hora que es y ... ") lo he cambiado por pasarme ¿media? hora delante de la taza vacía, casi siempre planificando las compras y planes del fin de semana o simplemente estando un ratillo con mi enana mientras termina de desayunar antes de levantarme y empezar de nuevo el ritmo, ya de fin de semana. La sensación de felicidad sigue siendo a misma.

Hoy, he cambiado el plan y a mi hija por el blog, ya que las circunstancias actuales me han regalado este momento casi imposible para poder escribir este post.

Con mi taza vacía por delante, desde hace una hora, os pregunto: ¿Qué cosas os hacen felices a vosotros? Y lo más importante, ¿las hacéis?



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